63 Versículos de la Biblia sobre otros dioses

Versículos de la Biblia sobre otros dioses

63 Versículos de la Biblia sobre otros dioses, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.

Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.

“No tendrás dioses ajenos delante de mí”

— Éxodo 20:3

“Todo lo que os he dicho, guardadlo. Y nombre de otros dioses no mentaréis, ni se oirá de vuestra boca”

— Éxodo 23:13

“No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo Jehová vuestro Dios”

— Levítico 19:4

“No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”

— Éxodo 20:5

“Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es”

— Éxodo 34:14

“Las esculturas de sus dioses quemarás en el fuego; no codiciarás plata ni oro de ellas para tomarlo para ti, para que no tropieces en ello, pues es abominación a Jehová tu Dios”

— Deuteronomio 7:25

“Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis”

— Deuteronomio 8:19

“A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él”

— Deuteronomio 4:35

“¿Hará acaso el hombre dioses para sí? Mas ellos no son dioses”

— Jeremías 16:20

“Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; Mas Jehová hizo los cielos”

— 1 Crónicas 16:26

“Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; Pero Jehová hizo los cielos”

— Salmos 96:5

“Mas Jehová es el Dios verdadero; él es Dios vivo y Rey eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación”

— Jeremías 10:10

“Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden”

— Isaías 44:9

“De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?”

— Isaías 44:20

“Hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque mi dios eres tú”

— Isaías 44:17

“Se lo echan sobre los hombros, lo llevan, y lo colocan en su lugar; allí se está, y no se mueve de su sitio. Le gritan, y tampoco responde, ni libra de la tribulación”

— Isaías 46:7

“Alegad por vuestra causa, dice Jehová; presentad vuestras pruebas, dice el Rey de Jacob”

— Isaías 41:21

“O Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas”

— Isaías 42:8

“Por mí, por amor de mí mismo lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré a otro”

— Isaías 48:11

“O soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste”

— Isaías 45:5

“Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí”

— Isaías 43:10

“Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios”

— Isaías 44:6

“He aquí que vosotros sois nada, y vuestras obras vanidad; abominación es el que os escogió”

— Isaías 41:24

“¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque ellos no son dioses? Sin embargo, mi pueblo ha trocado su gloria por lo que no aprovecha”

— Jeremías 2:11

“Todos se infatuarán y entontecerán. Enseñanza de vanidades es el leño”

— Jeremías 10:8

“Llos establecieron reyes, pero no escogidos por mí; constituyeron príncipes, mas yo no lo supe; de su plata y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser ellos mismos destruidos”

— Oseas 8:4

“¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo?, ¿la estatua de fundición que enseña mentira, para que haciendo imágenes mudas confíe el hacedor en su obra?”

— Habacuc 2:18

“En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, quitaré de la tierra los nombres de las imágenes, y nunca más serán recordados; y también haré cortar de la tierra a los profetas y al espíritu de inmundicia”

— Zacarías 13:2

“Les diréis así: Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra, desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos”

— Jeremías 10:11

“Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres”

— Hechos 17:29

“Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios”

— 1 Corintios 8:4

“¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos?”

— 1 Corintios 10:19

“Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios”

— 1 Corintios 10:20

“Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses”

— Gálatas 4:8

“¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo”

— 2 Corintios 6:16

“Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira”

— Apocalipsis 22:15

“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”

— Apocalipsis 21:8

“Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén”

— 1 Juan 5:21