44 Versículos de la Biblia sobre odiar el pecado

Versículos de la Biblia sobre odiar el pecado

44 Versículos de la Biblia sobre odiar el pecado, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.

Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.

“Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; Él guarda las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra”

— Salmos 97:10

“L temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco”

— Proverbios 8:13

“De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira”

— Salmos 119:104

“Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio; quizá Jehová Dios de los ejércitos tendrá piedad del remanente de José”

— Amós 5:15

“L amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno”

— Romanos 12:9

“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo”

— 2 Timoteo 2:19

“Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros”

— Salmos 45:7

“Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros”

— Hebreos 1:9

“No participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas”

— Efesios 5:11

“L que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”

— 1 Juan 3:8

“L justo aborrece la palabra de mentira; Mas el impío se hace odioso e infame”

— Proverbios 13:5

“Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”

— Tito 2:14

“Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, Y aborrecí todo camino de mentira”

— Salmos 119:128

“No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal”

— Proverbios 3:7

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”

— Santiago 4:4

“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”

— Colosenses 3:5

“Absteneos de toda especie de mal”

— 1 Tesalonicenses 5:22

“Medita maldad sobre su cama; Está en camino no bueno, El mal no aborrece”

— Salmos 36:4

“Abominación es a los justos el hombre inicuo; Y abominación es al impío el de caminos rectos”

— Proverbios 29:27

“Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo”

— Isaías 1:16

“Me dijo: ¿No has visto, hijo de hombre? ¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí? Después que han llenado de maldad la tierra, se volvieron a mí para irritarme; he aquí que aplican el ramo a sus narices”

— Ezequiel 8:17

“No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí”

— Salmos 101:3

“Con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos”

— 2 Tesalonicenses 2:10

“Aborrezco a los hombres hipócritas; Mas amo tu ley”

— Salmos 119:113

“La mentira aborrezco y abomino; Tu ley amo”

— Salmos 119:163

“Abominación es a Jehová el camino del impío; Mas él ama al que sigue justicia”

— Proverbios 15:9

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”

— Juan 8:44

“Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma”

— 1 Pedro 2:11

“Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago”

— Romanos 7:15

“Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley”

— Salmos 119:136

“Mas los impíos serán cortados de la tierra, Y los prevaricadores serán de ella desarraigados”

— Proverbios 2:22

“Apartaos de mí, malignos, Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios”

— Salmos 119:115

“Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”

— 2 Timoteo 3:13

“Mejor es humillar el espíritu con los humildes Que repartir despojos con los soberbios”

— Proverbios 16:19

“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”

— 1 Corintios 15:33

“Jehová prueba al justo; Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece”

— Salmos 11:5

“Nseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente”

— Tito 2:12

“Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno”

— 1 Juan 5:19

“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”

— Apocalipsis 21:8

“Aborrezco a los hombres hipócritas; Mas amo tu ley”

— Salmos 119:113

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”

— Romanos 6:23

“La ira de Jehová contra los que hacen mal, Para cortar de la tierra la memoria de ellos”

— Salmos 34:16

“¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación”

— Salmos 119:97

“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”

— Mateo 6:24