43 Versículos de la Biblia sobre la medicación, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.
Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.“Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias”
— Salmos 103:3
“Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda”
— Jeremías 30:17
“Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”
— 1 Pedro 2:24
“Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”
— Mateo 9:12
“Oh Señor, por todas estas cosas los hombres vivirán, y en todas ellas está la vida de mi espíritu; pues tú me restablecerás, y harás que viva”
— Isaías 38:16
“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor”
— Santiago 5:14
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”
— Salmos 147:3
“L corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos”
— Proverbios 17:22
“Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva”
— Lucas 8:50
“Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste”
— Salmos 30:2
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
— Juan 14:27
“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad”
— Salmos 41:3
“Ve y di a Ezequías: Jehová Dios de David tu padre dice así: He oído tu oración, y visto tus lágrimas; he aquí que yo añado a tus días quince años”
— Isaías 38:5
“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador”
— Éxodo 15:26
“Nvió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina”
— Salmos 107:20
“Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia”
— Mateo 10:8
“No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada”
— Salmos 91:10
“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”
— 1 Corintios 10:13
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad”
— Jeremías 33:6
“Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová”
— Salmos 34:19
“Dondequiera que entraba, en aldeas, ciudades o campos, ponían en las calles a los que estaban enfermos, y le rogaban que les dejase tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos”
— Marcos 6:56
“Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”
— Salmos 147:3
“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”
— Apocalipsis 21:4
“Cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos”
— Mateo 8:16
“Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba”
— Lucas 4:40
“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen”
— Salmos 6:2
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”
— 2 Timoteo 1:7
“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”
— Salmos 119:50
“Si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”
— Romanos 8:11
“Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti”
— Éxodo 23:25
“Porque mis lomos están llenos de ardor, Y nada hay sano en mi carne”
— Salmos 38:7
“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino”
— Salmos 119:105
“El mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”
— 1 Tesalonicenses 5:23
“Stas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”
— Juan 16:33
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”
— Isaías 26:3
“Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos”
— Proverbios 16:24
“Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido”
— Salmos 119:92
“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”
— Salmos 119:50
“Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová”
— 2 Reyes 20:5
“Él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote”
— Marcos 5:34
“Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”
— Salmos 73:26