44 Versículos de la Biblia sobre el amor de Eros, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.
Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.“Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama”
— Cantares 8:6
“Mi amado es mío, y yo suya; Él apacienta entre lirios”
— Cantares 2:16
“Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello”
— Cantares 4:9
“¡Qué hermosa eres, y cuán suave, Oh amor deleitoso”
— Cantares 7:6
“¡Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino”
— Cantares 1:2
“O os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, Por los corzos y por las ciervas del campo, Que no despertéis ni hagáis velar al amor, Hasta que quiera”
— Cantares 2:7
“Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían”
— Cantares 8:7
“Apenas hube pasado de ellos un poco, Hallé luego al que ama mi alma; Lo así, y no lo dejé, Hasta que lo metí en casa de mi madre, Y en la cámara de la que me dio a luz”
— Cantares 3:4
“Su paladar, dulcísimo, y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, Oh doncellas de Jerusalén”
— Cantares 5:16
“O soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento”
— Cantares 7:10
“Me llevó a la casa del banquete, Y su bandera sobre mí fue amor”
— Cantares 2:4
“¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas”
— Cantares 4:10
“O soy de mi amado, y mi amado es mío; Él apacienta entre los lirios”
— Cantares 6:3
“Os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, Que no despertéis ni hagáis velar al amor, Hasta que quiera”
— Cantares 8:4
“Hasta que apunte el día, y huyan las sombras, Vuélvete, amado mío; sé semejante al corzo, o como el cervatillo Sobre los montes de Beter”
— Cantares 2:17
“Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían”
— Cantares 8:7
“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”
— Proverbios 31:10
“Atráeme; en pos de ti correremos. El rey me ha metido en sus cámaras; Nos gozaremos y alegraremos en ti; Nos acordaremos de tus amores más que del vino; Con razón te aman”
— Cantares 1:4
“Toda tú eres hermosa, amiga mía, Y en ti no hay mancha”
— Cantares 4:7
“¿Quién es esta que sube del desierto, Recostada sobre su amado? Debajo de un manzano te desperté; Allí tuvo tu madre dolores, Allí tuvo dolores la que te dio a luz”
— Cantares 8:5
“Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma; Lo busqué, y no lo hallé”
— Cantares 3:1
“Levántate, Aquilón, y ven, Austro; Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta”
— Cantares 4:16
“Tu paladar como el buen vino, Que se entra a mi amado suavemente, Y hace hablar los labios de los viejos”
— Cantares 7:9
“He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; He aquí eres bella; tus ojos son como palomas”
— Cantares 1:15
“Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven”
— Cantares 2:10
“Hermosa eres tú, oh amiga mía, como Tirsa; De desear, como Jerusalén; Imponente como ejércitos en orden”
— Cantares 6:4
“La higuera ha echado sus higos, Y las vides en cierne dieron olor; Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven”
— Cantares 2:13
“Levantémonos de mañana a las viñas; Veamos si brotan las vides, si están en cierne, Si han florecido los granados; Allí te daré mis amores”
— Cantares 7:12
“Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía; Ven conmigo desde el Líbano. Mira desde la cumbre de Amana, Desde la cumbre de Senir y de Hermón, Desde las guaridas de los leones, Desde los montes de los leopardos”
— Cantares 4:8
“Apresúrate, amado mío, Y sé semejante al corzo, o al cervatillo, Sobre las montañas de los aromas”
— Cantares 8:14
“Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; Porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto”
— Cantares 2:14
“Tu paladar como el buen vino, Que se entra a mi amado suavemente, Y hace hablar los labios de los viejos”
— Cantares 7:9
“O os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, Por los corzos y por las ciervas del campo, Que no despertéis ni hagáis velar al amor, Hasta que quiera”
— Cantares 3:5
“Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello”
— Cantares 4:9
“Oh, tú que habitas en los huertos, Los compañeros escuchan tu voz; Házmela oír”
— Cantares 8:13
“Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón”
— Proverbios 3:3
“O amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan”
— Proverbios 8:17
“A más del olor de tus suaves ungüentos, Tu nombre es como ungüento derramado; Por eso las doncellas te aman”
— Cantares 1:3
“Hasta que apunte el día, y huyan las sombras, Vuélvete, amado mío; sé semejante al corzo, o como el cervatillo Sobre los montes de Beter”
— Cantares 2:17
“Me hallaron los guardas que rondan la ciudad, Y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma?”
— Cantares 3:3
“Porque he aquí ha pasado el invierno, Se ha mudado, la lluvia se fue”
— Cantares 2:11
“Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama”
— Cantares 8:6
“Hasta que apunte el día y huyan las sombras, Me iré al monte de la mirra, Y al collado del incienso”
— Cantares 4:6
“Ven, oh amado mío, salgamos al campo, Moremos en las aldeas”
— Cantares 7:11