41 Versículos de la Biblia sobre el amor incondicional de Dios

Versículos de la Biblia sobre el amor incondicional de Dios

41 Versículos de la Biblia sobre el amor incondicional de Dios, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.

Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”

— Juan 3:16

“Alabad al Dios de los cielos, Porque para siempre es su misericordia”

— Salmos 136:26

“Levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó”

— Lucas 15:20

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él”

— 1 Juan 3:1

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”

— Jeremías 31:3

“Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos”

— Sofonías 3:17

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”

— Romanos 5:8

“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”

— Juan 15:13

“N el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”

— 1 Juan 4:18

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”

— Romanos 8:1

“Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti”

— Isaías 54:10

“Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia”

— Salmos 103:8

“Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad”

— Salmos 86:15

“N esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él”

— 1 Juan 4:9

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”

— Hebreos 4:16

“Alabad al Dios de los cielos, Porque para siempre es su misericordia”

— Salmos 136:26

“Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna”

— Zacarías 9:9

“Chando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”

— 1 Pedro 5:7

“Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor”

— Isaías 54:8

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”

— Mateo 11:28

“Alabad a Jehová, porque él es bueno, Porque para siempre es su misericordia”

— Salmos 136:1

“Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”

— 1 Juan 4:19

“La esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”

— Romanos 5:5

“Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo”

— 2 Timoteo 2:13

“Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad”

— Salmos 86:15

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”

— Jeremías 31:3

“Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”

— Juan 10:28

“Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia”

— Salmos 145:8

“De Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre”

— Apocalipsis 1:5

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré”

— Hebreos 13:5

“Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad”

— Salmos 86:15

“L que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor”

— 1 Juan 4:8

“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos”

— 1 Pedro 1:3

“He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados”

— Isaías 38:17

“Ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”

— Romanos 8:39

“Nseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”

— Mateo 28:20

“El Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros”

— 1 Tesalonicenses 3:12

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén”

— 2 Corintios 13:14

“Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia, Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes”

— Salmos 36:5

“De conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”

— Efesios 3:19

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”

— Gálatas 2:20