40 Versículos de la Biblia sobre la ciudadanía

Versículos de la Biblia sobre la ciudadanía

40 Versículos de la Biblia sobre la ciudadanía, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.

Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.

“Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”

— Mateo 22:21

“Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas”

— Romanos 13:1

“Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra”

— Tito 3:1

“De una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación”

— Hechos 17:26

“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”

— Filipenses 3:20

“Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor”

— Colosenses 3:20

“Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey”

— 1 Pedro 2:17

“Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí”

— Juan 18:36

“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios”

— Efesios 2:19

“¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te dé cuidado; pero también, si puedes hacerte libre, procúralo más”

— 1 Corintios 7:21

“Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma”

— 1 Pedro 2:11

“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios”

— 2 Corintios 5:20

“Se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación”

— Apocalipsis 13:7

“En los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre”

— Daniel 2:44

“Ntonces les dijo: Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”

— Lucas 20:25

“Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, El pueblo que él escogió como heredad para sí”

— Salmos 33:12

“Procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz”

— Jeremías 29:7

“Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres”

— Romanos 12:18

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”

— 1 Juan 4:4

“No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo”

— Juan 17:16

“Pero cuando le ataron con correas, Pablo dijo al centurión que estaba presente: ¿Os es lícito azotar a un ciudadano romano sin haber sido condenado?”

— Hechos 22:25

“Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”

— Judas 1:3

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”

— 2 Timoteo 1:7

“Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; Mas cuando domina el impío, el pueblo gime”

— Proverbios 29:2

“Porque de Jehová es el reino, Y él regirá las naciones”

— Salmos 22:28

“Andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento”

— Isaías 60:3

“Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros”

— Zacarías 8:23

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”

— Mateo 28:19

“Es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones”

— Marcos 13:10

“Caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan”

— Lucas 21:24

“Pues les pareció bueno, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos ministrarles de los materiales”

— Romanos 15:27

“Que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado”

— 1 Tesalonicenses 4:11

“Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén”

— 1 Timoteo 1:17

“Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”

— Tito 2:13

“Las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella”

— Apocalipsis 21:24

“Todos los reyes se postrarán delante de él; Todas las naciones le servirán”

— Salmos 72:11

“Juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra”

— Isaías 2:4

“Él estará, y apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios; y morarán seguros, porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra”

— Miqueas 5:4

“Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos”

— Juan 4:22

“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”

— Hechos 1:8