59 Versículos de la Biblia sobre la menstruación

Versículos de la Biblia sobre la menstruación

59 Versículos de la Biblia sobre la menstruación, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.

Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.

“Cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su cuerpo, siete días estará apartada; y cualquiera que la tocare será inmundo hasta la noche”

— Levítico 15:19

“La mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos días fuera del tiempo de su costumbre, o cuando tuviere flujo de sangre más de su costumbre, todo el tiempo de su flujo será inmunda como en los días de su costumbre”

— Levítico 15:25

“Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le será como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre el que se sentare, será inmundo, como la impureza de su costumbre”

— Levítico 15:26

“Cuando fuere libre de su flujo, contará siete días, y después será limpia”

— Levítico 15:28

“Cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y descubriere su desnudez, su fuente descubrió, y ella descubrió la fuente de su sangre; ambos serán cortados de entre su pueblo”

— Levítico 20:18

“No llegarás a la mujer para descubrir su desnudez mientras esté en su impureza menstrual”

— Levítico 18:19

“Cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y descubriere su desnudez, su fuente descubrió, y ella descubrió la fuente de su sangre; ambos serán cortados de entre su pueblo”

— Levítico 20:18

“Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y dé a luz varón, será inmunda siete días; conforme a los días de su menstruación será inmunda”

— Levítico 12:2

“Si diere a luz hija, será inmunda dos semanas, conforme a su separación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre”

— Levítico 12:5

“Hablad a los hijos de Israel y decidles: Cualquier varón, cuando tuviere flujo de semen, será inmundo”

— Levítico 15:2

“Esta será su inmundicia en su flujo: sea que su cuerpo destiló a causa de su flujo, o que deje de destilar a causa de su flujo, él será inmundo”

— Levítico 15:3

“Si alguno durmiere con ella, y su menstruo fuere sobre él, será inmundo por siete días; y toda cama sobre la que durmiere, será inmunda”

— Levítico 15:24

“Después vendrá Aarón al tabernáculo de reunión, y se quitará las vestiduras de lino que había vestido para entrar en el santuario, y las pondrá allí”

— Levítico 16:23

“El sacerdote la conjurará y le dirá: Si ninguno ha dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido a inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen maldición”

— Números 5:19

“(el sacerdote conjurará a la mujer con juramento de maldición, y dirá a la mujer): Jehová te haga maldición y execración en medio de tu pueblo, haciendo Jehová que tu muslo caiga y que tu vientre se hinche”

— Números 5:21

“Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella será libre, y será fecunda”

— Números 5:28

“L que tocare cadáver de cualquier persona será inmundo siete días”

— Números 19:11

“Cualquiera que tocare algún muerto a espada sobre la faz del campo, o algún cadáver, o hueso humano, o sepulcro, siete días será inmundo”

— Números 19:16

“Si hubiere en medio de ti alguno que no fuere limpio, por razón de alguna impureza acontecida de noche, saldrá fuera del campamento, y no entrará en él”

— Deuteronomio 23:10

“Ntonces Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas”

— Deuteronomio 28:59

“Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que seas destruido”

— Deuteronomio 28:61

“Jehová te hará volver a Egipto en naves, por el camino del cual te ha dicho: Nunca más volverás; y allí seréis vendidos a vuestros enemigos por esclavos y por esclavas, y no habrá quien os compre”

— Deuteronomio 28:68

“Urías respondió a David: El arca e Israel y Judá están bajo tiendas, y mi señor Joab, y los siervos de mi señor, en el campo; ¿y había yo de entrar en mi casa para comer y beber, y a dormir con mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa”

— 2 Samuel 11:11

“Aconteció después de esto, que teniendo Absalón hijo de David una hermana hermosa que se llamaba Tamar, se enamoró de ella Amnón hijo de David”

— 2 Samuel 13:1

“Le dijo su hermano Absalón: ¿Ha estado contigo tu hermano Amnón? Pues calla ahora, hermana mía; tu hermano es; no se angustie tu corazón por esto. Y se quedó Tamar desconsolada en casa de Absalón su hermano”

— 2 Samuel 13:20

“Aconteció pasados dos años, que Absalón tenía esquiladores en Baal-hazor, que está junto a Efraín; y convidó Absalón a todos los hijos del rey”

— 2 Samuel 13:23

“Pero como Absalón le importunaba, dejó ir con él a Amnón y a todos los hijos del rey”

— 2 Samuel 13:27

“He aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto”

— Mateo 9:20

“Porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto, seré salva”

— Mateo 9:21

“Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora”

— Mateo 9:22

“Ntonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho”

— Mateo 9:29

“Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre”

— Marcos 5:25

“En seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote”

— Marcos 5:29

“Él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote”

— Marcos 5:34

“Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada”

— Lucas 8:43

“Se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre”

— Lucas 8:44

“Nseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo”

— Lucas 13:10

“Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad”

— Lucas 13:12

“Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo”

— Lucas 13:14

“A esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?”

— Lucas 13:16

“Su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas”

— Lucas 15:25

“Al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos”

— Lucas 17:12

“Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados”

— Lucas 17:14

“Diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”

— Lucas 22:42

“Estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta”

— Juan 4:6

“Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber”

— Juan 4:7

“Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer”

— Juan 4:8

“La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí”

— Juan 4:9

“N esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?”

— Juan 4:27

“Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos”

— Hechos 1:14

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos”

— Hechos 2:1

“De repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados”

— Hechos 2:2

“Fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”

— Hechos 2:4

“Ntonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras”

— Hechos 2:14

“No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia”

— 1 Corintios 7:5

“¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces”

— 2 Corintios 11:23

“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios”

— Hebreos 13:4

“A ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos”

— Apocalipsis 19:8