58 Versículos de la Biblia sobre las Bienaventuranzas

Versículos de la Biblia sobre las Bienaventuranzas

58 Versículos de la Biblia sobre las Bienaventuranzas, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.

Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.

“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”

— Mateo 5:3

“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”

— Mateo 5:4

“Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad”

— Mateo 5:5

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”

— Mateo 5:6

“Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”

— Mateo 5:7

“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”

— Mateo 5:8

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”

— Mateo 5:9

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”

— Mateo 5:10

“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”

— Mateo 5:11

“Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”

— Mateo 5:12

“Alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios”

— Lucas 6:20

“Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis”

— Lucas 6:21

“Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre”

— Lucas 6:22

“Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas”

— Lucas 6:23

“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”

— Santiago 1:12

“Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos”

— Apocalipsis 7:17

“Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él”

— Salmos 34:8

“Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz”

— Salmos 37:11

“L Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel”

— Isaías 61:1

“Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra”

— Isaías 66:2

“Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, Aun a sus enemigos hace estar en paz con él”

— Proverbios 16:7

“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”

— Mateo 11:29

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”

— Juan 14:27

“Stas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”

— Juan 16:33

“Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración”

— Romanos 12:12

“Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”

— Romanos 14:17

“Como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre”

— 2 Corintios 9:9

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe”

— Gálatas 5:22

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”

— Efesios 1:3

“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”

— Efesios 4:32

“La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”

— Filipenses 4:7

“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia”

— Colosenses 3:12

“Stad siempre gozosos”

— 1 Tesalonicenses 5:16

“No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición”

— 1 Pedro 3:9

“Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado”

— 1 Pedro 4:14

“Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento”

— 2 Pedro 1:5

“A la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor”

— 2 Pedro 1:7

“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”

— Apocalipsis 21:4

“Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad”

— Apocalipsis 22:14

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”

— Mateo 6:33

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”

— Mateo 7:7

“Cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa”

— Mateo 10:42

“Ntonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”

— Mateo 25:34

“Respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”

— Mateo 25:40

“Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos”

— Lucas 10:20

“Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios”

— Lucas 18:16

“Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes”

— Lucas 23:34

“Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis”

— Juan 13:17

“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”

— Juan 15:13

“Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron”

— Juan 20:29

“N todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir”

— Hechos 20:35

“L Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios”

— Romanos 8:16

“El Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”

— Romanos 15:13

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén”

— 2 Corintios 13:14

“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia”

— Filipenses 2:1

“De hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios”

— Hebreos 13:16

“Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?”

— Santiago 2:5

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”

— Santiago 4:7