59 Versículos de la Biblia sobre las manos

Versículos de la Biblia sobre las manos

59 Versículos de la Biblia sobre las manos, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.

Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.

“Así te bendeciré en mi vida; En tu nombre alzaré mis manos”

— Salmos 63:4

“Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo”

— Salmos 28:2

“Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé, Y meditaré en tus estatutos”

— Salmos 119:48

“Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid a Jehová”

— Salmos 134:2

“Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra”

— Salmos 138:7

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”

— Isaías 41:10

“He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros”

— Isaías 49:16

“Juró Jehová por su mano derecha, y por su poderoso brazo: Que jamás daré tu trigo por comida a tus enemigos, ni beberán los extraños el vino que es fruto de tu trabajo”

— Isaías 62:8

“Me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma”

— Jeremías 32:41

“Levantemos nuestros corazones y manos a Dios en los cielos”

— Lamentaciones 3:41

“Cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza”

— Efesios 1:19

“A Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”

— Efesios 3:20

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”

— Filipenses 4:13

“Todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”

— Colosenses 3:17

“De hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios”

— Hebreos 13:16

“Humillaos delante del Señor, y él os exaltará”

— Santiago 4:10

“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo”

— 1 Pedro 5:6

“Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos”

— Apocalipsis 5:8

“Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono”

— Apocalipsis 8:3

“Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos”

— Apocalipsis 7:9

“Todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios”

— Apocalipsis 7:11

“Cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra”

— Apocalipsis 14:3

“¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues solo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado”

— Apocalipsis 15:4

“He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra”

— Apocalipsis 22:12

“Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo”

— Éxodo 15:6

“Sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec”

— Éxodo 17:11

“Las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol”

— Éxodo 17:12

“Aun amó a su pueblo; Todos los consagrados a él estaban en su mano; Por tanto, ellos siguieron en tus pasos, Recibiendo dirección de ti”

— Deuteronomio 33:3

“Dios es el que me ciñe de fuerza, Y quien despeja mi camino”

— 2 Samuel 22:33

“Luego se puso Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo”

— 1 Reyes 8:22

“Se puso luego Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendió sus manos”

— 2 Crónicas 6:12

“Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; Contaré todas tus maravillas”

— Salmos 9:1

“O te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios; Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra”

— Salmos 17:6

“Ngrandécete, oh Jehová, en tu poder; Cantaremos y alabaremos tu poderío”

— Salmos 21:13

“Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. Selah”

— Salmos 24:6

“Me gozaré y alegraré en tu misericordia, Porque has visto mi aflicción; Has conocido mi alma en las angustias”

— Salmos 31:7

“Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, Ni su brazo los libró; Sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, Porque te complaciste en ellos”

— Salmos 44:3

“Pueblos todos, batid las manos; Aclamad a Dios con voz de júbilo”

— Salmos 47:1

“Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, Y con labios de júbilo te alabará mi boca”

— Salmos 63:5

“Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra”

— Salmos 66:1

“Tuyo es el brazo potente; Fuerte es tu mano, exaltada tu diestra”

— Salmos 89:13

“Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros, Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros; Sí, la obra de nuestras manos confirma”

— Salmos 90:17

“Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo”

— Salmos 92:1

“Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrendas, y venid a sus atrios”

— Salmos 96:8

“Cantad a Jehová cántico nuevo, Porque ha hecho maravillas; Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo”

— Salmos 98:1

“Les das, recogen; Abres tu mano, se sacian de bien”

— Salmos 104:28

“Porque quebrantó las puertas de bronce, Y desmenuzó los cerrojos de hierro”

— Salmos 107:16

“Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos; La diestra de Jehová hace proezas”

— Salmos 118:15

“Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos”

— Salmos 119:73

“Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid a Jehová”

— Salmos 134:2

“Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra”

— Salmos 138:7

“No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo”

— Proverbios 3:27

“Ncomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados”

— Proverbios 16:3

“L caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria”

— Proverbios 21:31

“O hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé”

— Isaías 45:12

“Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades”

— Isaías 64:7

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”

— Jeremías 29:11

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”

— Jeremías 31:3

“Levantemos nuestros corazones y manos a Dios en los cielos”

— Lamentaciones 3:41