45 Versículos de la Biblia sobre los médicos

Versículos de la Biblia sobre los médicos

45 Versículos de la Biblia sobre los médicos, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.

Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.

“He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad”

— Jeremías 33:6

“Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”

— Salmos 147:3

“Había dicho Isaías: Tomen masa de higos, y pónganla en la llaga, y sanará”

— Isaías 38:21

“Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”

— Mateo 9:12

“Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”

— Lucas 5:31

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor”

— Santiago 5:14

“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador”

— Éxodo 15:26

“Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”

— 1 Pedro 2:24

“Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias”

— Salmos 103:3

“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad”

— Salmos 41:3

“Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza”

— Jeremías 17:14

“Nvió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina”

— Salmos 107:20

“L corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos”

— Proverbios 17:22

“Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva”

— Lucas 8:50

“Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores”

— Marcos 2:17

“Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia”

— Mateo 10:8

“Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito”

— Salmos 147:5

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”

— Juan 14:27

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”

— Isaías 53:5

“Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste”

— Salmos 30:2

“Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti”

— Éxodo 23:25

“Se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó”

— Mateo 4:24

“Cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados”

— Lucas 9:11

“Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”

— Hechos 10:38

“No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada”

— Salmos 91:10

“Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová”

— Salmos 34:19

“La oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados”

— Santiago 5:15

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”

— 3 Juan 1:2

“Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”

— Salmos 73:26

“Ntonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia”

— Isaías 58:8

“Toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos”

— Lucas 6:19

“Si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”

— Romanos 8:11

“Quitará Jehová de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren”

— Deuteronomio 7:15

“No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH”

— Salmos 118:17

“Ve y di a Ezequías: Jehová Dios de David tu padre dice así: He oído tu oración, y visto tus lágrimas; he aquí que yo añado a tus días quince años”

— Isaías 38:5

“Rasto se quedó en Corinto, y a Trófimo dejé en Mileto enfermo”

— 2 Timoteo 4:20

“A otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu”

— 1 Corintios 12:9

“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”

— Salmos 119:50

“Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos”

— Proverbios 16:24

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”

— Mateo 11:28

“Esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”

— Juan 6:40

“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”

— Apocalipsis 21:4

“Se complace Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia”

— Salmos 147:11

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”

— Jeremías 29:11

“El mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”

— 1 Tesalonicenses 5:23