49 Versículos de la Biblia sobre sentirse más cerca de Dios, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.
Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.“Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras”
— Salmos 145:18
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”
— Santiago 4:8
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”
— Mateo 6:33
“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu”
— Salmos 34:18
“O soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”
— Juan 15:5
“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”
— Jeremías 29:13
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”
— Hebreos 11:6
“Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras”
— Salmos 73:28
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”
— Apocalipsis 3:20
“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino”
— Salmos 119:105
“Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”
— Colosenses 1:10
“Stad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra”
— Salmos 46:10
“L que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él”
— Juan 14:21
“Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas”
— Salmos 63:1
“(porque por fe andamos, no por vista)”
— 2 Corintios 5:7
“Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”
— 1 Juan 4:19
“Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová”
— Salmos 27:8
“Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”
— Juan 4:24
“Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía”
— Salmos 42:1
“Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura”
— Hebreos 10:22
“Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos”
— Salmos 119:10
“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”
— Santiago 4:7
“Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento”
— Lucas 15:7
“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano”
— Isaías 55:6
“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino”
— Salmos 119:105
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”
— Mateo 7:7
“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”
— Jeremías 33:3
“L que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente”
— Salmos 91:1
“Orad sin cesar”
— 1 Tesalonicenses 5:17
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”
— Romanos 12:2
“Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan”
— Salmos 119:2
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6
“N mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti”
— Salmos 119:11
“Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba”
— Lucas 5:16
“Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal”
— 1 Pedro 3:12
“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino”
— Salmos 119:105
“O amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan”
— Proverbios 8:17
“Nséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre”
— Salmos 86:11
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”
— 1 Juan 1:9
“Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley”
— Salmos 119:18
“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”
— Mateo 22:37
“Stas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”
— Juan 16:33
“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”
— 2 Crónicas 7:14
“Te alabaré con rectitud de corazón Cuando aprendiere tus justos juicios”
— Salmos 119:7
“Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos”
— Sofonías 3:17
“El que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado”
— 1 Juan 3:24
“Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo”
— Salmos 119:76
“Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra”
— Isaías 66:2