45 Versículos de la Biblia sobre una madre

Versículos de la Biblia sobre una madre

45 Versículos de la Biblia sobre una madre, Si quieres saber más sobre este tema, has llegado al sitio web correcto. Aquí compartimos versículos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que te ayudarán a comprenderlo.

Aquí hemos compartido el contenido de la Biblia, que necesitamos en cada paso de nuestra vida. En nuestra página web encontrará versículos bíblicos detallados sobre lo que la Biblia dice para resolver diversos problemas relacionados con la vida cotidiana.

“Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir”

— Proverbios 31:25

“Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua”

— Proverbios 31:26

“Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba”

— Proverbios 31:28

“Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas”

— Proverbios 31:29

“Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo”

— Isaías 66:13

“Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre”

— Salmos 139:13

“He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre”

— Salmos 127:3

“Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”

— 2 Timoteo 1:5

“Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo”

— Juan 19:26

“Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”

— Rut 1:16

“Él hace habitar en familia a la estéril, Que se goza en ser madre de hijos. Aleluya”

— Salmos 113:9

“Saúl y Jonatán, amados y queridos; Inseparables en su vida, tampoco en su muerte fueron separados; Más ligeros eran que águilas, Más fuertes que leones”

— 2 Samuel 1:23

“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”

— Éxodo 20:12

“Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da”

— Deuteronomio 5:16

“Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre”

— Proverbios 1:8

“Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, Y no dejes la enseñanza de tu madre”

— Proverbios 6:20

“Los proverbios de Salomón. El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre”

— Proverbios 10:1

“Oye a tu padre, a aquel que te engendró; Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies”

— Proverbios 23:22

“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”

— Proverbios 31:10

“Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos”

— Mateo 19:14

“Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios”

— Marcos 10:14

“Descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón”

— Lucas 2:51

“Staban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena”

— Juan 19:25

“Que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra”

— 1 Timoteo 5:10

“Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio; Salvador mío; de violencia me libraste”

— 2 Samuel 22:3

“Las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes”

— Deuteronomio 6:7

“Jehová es mi pastor; nada me faltará”

— Salmos 23:1

“N ti he sido sustentado desde el vientre; De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacó; De ti será siempre mi alabanza”

— Salmos 71:6

“Pero tú eres el que me sacó del vientre; El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre”

— Salmos 22:9

“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá”

— Salmos 27:10

“Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso”

— Proverbios 31:20

“Se levanta aun de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas”

— Proverbios 31:15

“Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso”

— Proverbios 31:20

“Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros”

— Gálatas 4:19

“¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”

— Isaías 49:15

“¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”

— Isaías 49:15

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”

— Jeremías 29:11

“Jesús lloró”

— Juan 11:35

“Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre”

— Romanos 8:15

“Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”

— Romanos 8:28

“Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor”

— 1 Corintios 13:13

“Por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre”

— Gálatas 4:6

“Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor”

— Efesios 3:17

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”

— Filipenses 4:19

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”

— 2 Timoteo 1:7